Reversomedia

Medios, Redes, Vida y Sociedad (Starting April 14th some articles will be written in English)


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La responsabilidad

Lo que más nos diferencia de los animales no es el libre albedrío, ni la inteligencia… incluso para much@s ni siquiera el alma. Por ejemplo, cualquiera que observe a un perrito con honestidad y conviva con él, comprobará que toman decisiones y  hacen muchas otras cosas más que algun@s consideran privativas del ser humano. Otros animales, como los primates, desarrollan o utilizan cosas, convirtiéndolas en herramientas.

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La mala interpretación de los experimentos de Pávlov dañó la reputación de los perros, porque no ha sido correcta u honesta, se ha vuelto un lugar común.

Nosotros como humanos, también respondemos a estímulos (de hecho el ruso investigaba sobre NUESTROS PROCESOS FISIOLÓGICOS usando animales para explicar el reflejo condicionado)

Aquí reside la diferencia que mencionaba: lo que nos separa del reino animal es básicamente el sentido de LA RESPONSABILIDAD (y otras aspectos relacionados con la moral y por supuesto la tecnología, como el lenguaje que fue el detonador de la primer gran revolución tecnológica de la humanidad), no las respuestas condicionadas, el instinto o la inteligencia (o la conciencia, como algunos podrían pensar, aunque a veces la palabra se usa como sinónimo de responsabilidad)


Y es que no hay otra criatura en el universo físico conocido y terrenal, cuya existencia dependa en gran medida del concepto de RESPONSABILIDAD. Aquí yacen las soluciones a muchos problemas humanos, pero también las causas de otros.

Hay momentos de la vida en que la responsabilidad inhibe ese estado natural de felicidad, contentamiento y serenidad que tiene un animalito. Nos cargamos demasiado, nos imbuimos (eso sí, perderla por completo sería fatal)

Quizás los escapes mundanos o el comportamiento primitivo, o el romper las reglas alguna vez, o ceder al impulso y al deseo, o simplemente refugiarnos en una religión o experiencia espiritual, o entregarnos a la contemplación de la naturaleza, son los caminos que nos trasladan a ese momento en que nada importa ¿Eso los hace malos a algunos de éstos? Difícil respuesta, aunque va por el mismo tenor: lo que pase después de estos momentos nunca nos exime de lo ya dicho: de nuestra responsabilidad… aunque a veces pensemos o sintamos que es abrumadora.

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“El Gran Diseño”: ¿Existe Dios o no?

“El Gran Diseño” es un libro escrito por Stephen Hawking y Leonard Mlodinow.

En un estilo ligero, tratando de ser accesible al lector simplemente interesado en el tema y no necesariamente experto, los autores explican una serie de teorías de la física moderna y el cómo éstas pueden o no responder a cuestionamientos otrora privativos de la Filosofía que, por cierto, a decir de los autores “ha muerto”.

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¿Por qué hay algo en lugar de no haber nada? ¿Por qué existimos? ¿Por qué este tipo particular de leyes de la naturaleza (física, química) y no otro? Son preguntas que toca responder a la ciencia, hoy más que nunca.

Interesante de principio a fin , pero verdaderamente denso y complejo en diversos momentos, “El Gran Diseño” nos lleva en un recorrido analítico por la historia de la ciencia, sus protagonistas, y la forma en que las Leyes de la Naturaleza se fueron conociendo o descubriendo.

La Física Tradicional, que establece que el Universo tiene una posible historia, está vigente y es completamente válida: pero sólo en cierto nivel de la realidad; mostrado ser poco útil al explicar y predecir fenómenos a escalas subatómicas, cediendo en ello el lugar a la Física Cuántica (¿Física Moderna?)

Esto es interesante,  porque lo que pudiera parecer el más moderno ( o de moda, para algunos) de los conocimientos o las teorías, quizás es más antiguo que la TV a color, o las computadoras. Es decir: desde hace muchas décadas, se cocina en el mundo de los científicos esta manera de conocer el pasado y el futuro del universo: de forma cuántica.

En este proceso, la explicación de la naturaleza o necesidad de la existencia de Dios se va develando, y se nos detalla cómo algunos grandes científicos han buscado armonizar la  fe (animismo, Dios, Creación, Milagros)  con la ciencia, y cómo otros han hecho lo contrario. En ambos casos con similar éxito e incluso lógica, en el contexto de sus teorías y argumentos.

En el marco de las teorías que menciona el libro, las cuales formulan leyes; me resultó sorprendente ver que la ciencia actual rechaza los absolutos, y que existen teorías completamente diferentes entre sí que predicen fenómenos de manera igualmente eficiente: la idea de una teoría “perfecta”, para dar respuesta a todo lo que nos rodea, está desechada.

Mlodinow & Hawking, autores

De esta manera, lo que ellos llaman la Teoría M, pretende ser un conjunto de teorías que cohabitan en un mapamundi, cada una adecuada para comprender la naturaleza en cierta “región” de este mapa. Algunas de estas teorías se juntan, se traslapan en fronteras estrechas y funcionan, ambas, para explicar el mismo fenómeno: pero una vez recorrida cierta distancia, y en cierto punto específico, una teoría siempre es mejor que otra, para explicar los por qué y los cómo de la naturaleza, de la vida, del Universo.

Así entonces, la Física Cuántica nos muestra una realidad distinta a la sensorial, pero completamente científica, específicamente aplicable a niveles subatómicos (dentro de los átomos) y no atómicos, que son los que corresponden a nuestro mundo tridimensional, donde las leyes tradicionales aplican al 100 por ciento, contrario a lo que algunos Gurús de la Nueva Era quieren hacer creer a sus adeptos: que las Leyes de la Física Cuántica aplican tal cual son, a nuestro Universo Tridimensional (donde vivimos, y morimos; donde pensamos, donde creamos y soñamos)

Ahora, a diferencia del pasado, estos Avatares no desean someter la ciencia a Dios, sino Dios –o sus dioses_ a la ciencia.  Ambas perspectivas, según podemos deducir de acuerdo al libro, equivocadas a la luz de los descubrimientos más modernos.

El conocer no sólo cómo se comporta el universo, sino el por qué se comporta así, dicen los autores, es lo que “necesitamos saber” para “comprender el universo al nivel más profundo”… léase entender sus orígenes, comprender sus presentes, y tener una idea (predicción científica) de sus futuros.

La divulgación científica no es exclusiva de los medios masivos. Los libros, siguen y seguirán siendo importantes.

No asimilé o comprendí el libro al 100 por ciento, hay partes realmente complicadas. Recuerdo sin embargo con gusto a mis maestros de las clases de física, química y matemáticas. También a los de lógica, y un poco a los de filosofía.

Después de leer  “EL GRAN DISEÑO” considero reflexionar acerca de (sin dar por hecho, sin dogmatismos) la naturaleza de Dios, del  libre albedrío; respeto más a las criaturas del universo, como los insectos y los mamíferos “debajo” de nosotros; recuerdo la película de Superman en que vuela alrededor de la tierra para ir al pasado, y descubro que eso  es científicamente posible y comprobable (no tan así como en la película, obvio)

También aprendí que la distancia más corta entre dos puntos, no es siempre la línea recta; y que la probabilidad de la vida en otros planetas, EXACTAMENTE IGUAL que la nuestra, no es poca. Gravedad, electromagnetismo, nuclear débil y nuclear fuerte son los 4 tipos de fuerza de la naturaleza. Las fuerzas de electromagnéticas, ¨son las responsanble de toda la química y la biología¨

Posteriormente (tal vez) publicaré una serie de citas textuales del libro,  con otros preceptos que pueden resultar  de interés para algunos.